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Mitos de las agujetas

Seguro que alguna vez has sufrido, en mayor o menor medida, dolores musculares después de un esfuerzo físico de elevada intensidad: las temidas agujetas.

En inglés son descritas por las siguientes siglas: DOMS (Delay onset muscle soreness), que significa algo así como dolor muscular de aparición tardía. Siempre han estado vinculadas a mitos o falsas creencias provocadas por la desinformación generalizada. Hoy os desmentiremos algunas de estas creencias.


Primero, veamos qué son las agujetas y porqué sentimos esas molestias musculares:

Lo cierto es que aún no se ha encontrado una teoría aprobada al 100% sobre qué son de manera exacta las agujetas. De ahí la problemática de que existan tantos mitos alrededor del tema. Con seguridad podemos exponer que se tratan de lesiones muy pequeñas en el tejido muscular. Estas se producen en las fibras que tenemos más abandonadas o atrofiadas tras realizar contracciones excéntricas del músculo. Los desechos que expulsan dichas lesiones (metabolitos) causan la inflamación de las fibras nerviosas, provocando dolor.


Son destacables también algunos trabajos recientes que cuentan cómo las agujetas podrían estar provocadas más bien por pequeños daños a nivel neuronal que por microlesiones musculares. Si os interesa esta hipótesis, os dejamos el artículo al final del post.


A LO QUE ÍBAMOS, ALGUNOS MITOS ENTORNO A LA AGUJETAS

1. “Te han salido agujetas porque no has estirado”

Falso, no te va a doler menos porque estires todo el día. Vale, ahora sin exagerar, el estiramiento pre o post ejercicio no reduce o evita la aparición de las agujetas. Los estiramientos siempre han sido un básico en el entrenamiento, aunque no aportan mayores beneficios más allá del aumento de la flexibilidad. Si ese es tu objetivo o si te sientes bien haciéndolos, genial, pero no estires esperando un milagro sobre tu dolor de agujetas, siento decirte que eso no va a pasar.