top of page

Cómo saber si estoy bien hidratad@

Llega el verano y con el calor nos olvidamos de la importancia de la hidratación. Por ello, debemos aprender a reconocer si estamos bien hidratados.

Una de las formas más sencillas es con el color de la orina. Una escala de color de 8 puntos fue desarrollada por el Pr. Lawrence Armstrong, y validado para la monitorización de la hidratación en adultos sanos (Armstrong, L.E., et al., 1998), niños (Kavouras, S.A., et al., 2016) y mujeres embarazadas y lactantes (Guelinckx, I., et al.,2015).


La evaluación de la hidratación se puede hacer simplemente comparando el color de la orina con la tabla de colores de la orina. La orina de color amarillo pálido o "color pajizo" significa que la hidratación es óptima. Por otro lado, una orina más oscura significa que uno puede no estar bebiendo lo suficiente. Cuanto más oscura sea la orina, mayor es el riesgo de deshidratación.

Tenga en cuenta que el color de la orina puede estar influenciado por el contenido de la dieta o los tratamientos médicos.


Por otro lado, cuando hacemos ejercicio también se puede evaluar el estado de hidratación mediante el peso corporal. Los cambios agudos en la hidratación se calculan como la diferencia en la masa corporal antes y después del ejercicio. El nivel de deshidratación se expresa mejor como un porcentaje de la masa corporal inicial más que como un porcentaje del ACT (Agua Corporal Total), ya que esta última varía ampliamente (Sawka et al., 2005). El uso de esta técnica implica que 1 g de masa perdida es equivalente a 1 mL de agua perdida (Cheuvront et al., 2002). Si comparamos el peso antes y después del ejercicio físico y hay una pérdida de más del 2% del peso nos indicará que existe un grado de deshidratación importante.

La baja ingesta de líquidos o el bajo volumen de orina se asocian con resultados negativos para la salud, como una disminución de la función renal, la recurrencia de cálculos renales, el desarrollo de hiperglucemia y la prevalencia de algunos componentes del síndrome metabólico.

Es necesario mantener un equilibrio hídrico adecuado, sea cual sea la edad y la etapa de la vida.

</